Un inmigrante ilegal marroquí condenado por secuestro, asesinato y tráfico de drogas desafía a la Justicia: «Si me expulsan de España, volveré»

Policía Nacional. Redes sociales
Diciembre 18, 2025
La impunidad asociada a la inmigración ilegal vuelve a quedar al descubierto en Sevilla. Según informa Ok Diario, dos inmigrantes ilegales, uno marroquí y otro argelino, han sido condenados a siete años y medio de prisión por secuestrar y asesinar a un hombre en un ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de hachís. La pena, sin embargo, podría ser sustituida por su expulsión del país, una posibilidad que uno de los condenados ha recibido con una amenaza directa: «Si me expulsan, volveré».
El crimen se remonta al 29 de septiembre de 2023, cuando la víctima fue apuñalada en la pierna y abandonada aún con vida en la puerta del Hospital Virgen del Valme, donde murió desangrada poco después. El asesinato se produjo tras el robo de una importante cantidad de droga a los ahora condenados, que decidieron tomarse la justicia por su mano.
Según los hechos probados, los acusados —dedicados al tráfico de hachís— organizaron una emboscada junto a otros implicados. Se hicieron pasar por compradores para citar a los portadores de la droga en un centro comercial de Sevilla Este, donde los abordaron armados y los secuestraron por la fuerza, trasladándolos a una finca utilizada como centro de retención.
Durante el secuestro, obligaron a las víctimas a contactar con un intermediario, que también fue capturado y brutalmente agredido dentro de un vehículo. Fue entonces cuando recibió una puñalada de seis centímetros de profundidad en la pierna, provocándole una hemorragia mortal. Lejos de auxiliarle, los agresores lo abandonaron a las puertas del hospital.
Los dos autores principales han reconocido los hechos tras alcanzar un acuerdo con la Fiscalía, lo que ha supuesto una drástica rebaja de las penas, que inicialmente superaban los 30 años de cárcel. Además, han abonado 130.000 euros en concepto de responsabilidad civil y deberán indemnizar con más de 350.000 euros a la familia de la víctima.
Pese a la gravedad del crimen, el tribunal contempla la expulsión del territorio nacional como alternativa a parte de la condena, al ser los dos inmigrantes ilegales. Uno de ellos ha intentado frenar la medida alegando arraigo familiar en Sevilla, llegando incluso a advertir que regresará a España si es expulsado, una declaración que pone en cuestión la eficacia real de las políticas de deportación.
Otros dos implicados han sido condenados por encubrimiento y delitos contra la salud pública, aunque sus penas han quedado suspendidas bajo condiciones, entre ellas trabajos en beneficio de la comunidad y el pago de multas.
5/02/2026

1 Comment
La fotos
1 semana agoLeer este artículo pone en evidencia la pésima sociedad que vivimos. Repleta de injusticias y de jueces ineptos.
El que haya leído mis numerosos artículos sobre la cárcel, ya saben cuál es mi opinión sobre ese tema. Pero mientras que no se implementes mis propuestas para cambiar prácticamente la totalidad de las leyes vigentes, pues habría que usar el sentido común y ser lo más justos posible. Por lo tanto, sentenciar a siete años y medio a esos sujetos por cometer secuestro y asesinato es ridículo. He conocido gente que ha cumplido esos años por un robo de coche y sin causar lesiones a nadie. Por el asesinato ya deberían condenarlos como mínimo a 20 años de prisión. Más lo que estuviese estipulado por secuestro entre los años 80 y 2000.
Lo justo sería coger al juez y atarlo en medio de una plaza abarrotada de gente y darle 20 latigazos. Y por supuesto retirarle el cargo de por vida sin posibilidad de recibir ninguna prestación ni ayuda económica. Para escarmiento de todos los demás jueces.
En cuanto a esa gilipollez de conmutar las penas por la expulsión, nastic de plástic. Se les debería obligar a realizar trabajos forzados un mínimo de 30 años. Y al referirme a trabajos forzados me refiero a que deberían realizar aquellos donde se ponga en peligro sus vidas.
Esta tragedia se podría haber evitado fácilmente, como explico en mis artículos sobre las drogas.