China conecta a la red el primer generador comercial de dióxido de carbono supercrítico del mundo. Es un 50% más eficiente que el vapor, es compacto y puede traer reactores nucleares más pequeños.

Un dispositivo experimental de conversión de calor de dióxido de carbono supercrítico. (Instituto de Energía Nuclear de China)

 

Por

Omar Kardoudi

25/11/2025

La Corporación Nacional Nuclear de China (CNNC) ha anunciado la puesta en marcha del primer generador de energía de dióxido de carbono supercrítico comercial del mundo. El generador ya está alimentando la red eléctrica china, haciendo el trabajo que desarrollaban anteriormente las turbinas de vapor. Este nuevo sistema no solo puede traernos nuevos reactores nucleares más pequeños, sino que podría ser clave para las nuevas generaciones de naves espaciales y plantas solares

Este generador ya está operativo en una planta de producción de acero en la provincia suroccidental de Guizhou. El sistema captura el calor residual a alta temperatura (más de 700 grados Celsius) que se genera por el proceso de sinterización de la fábrica, una técnica industrial para compactar y unir acero en polvo. Y con él mueve unas turbinas que generan energía.

Según explica el medio hongkonés, South China Morning Post, las plantas de vapor tradicionales apenas alcanzan una eficiencia del 40% con fuentes de calor tan intenso, el nuevo generador supera el 50%. Pero sus creadores aseguran que una vez estén plenamente operativos, se espera que sean al menos un 50 por ciento más eficientes, capturando ese calor residual que la tecnología de vapor existente.

Cómo funciona

Las centrales térmicas clásicas funcionan hirviendo agua que se convierte en vapor y mueve una turbina. Este nuevo generador funciona igual, pero sustituye ese vapor por dióxido de carbono. La ventaja es que cuando se mantiene este gas por encima de una presión y temperatura críticas, un estado conocido como supercrítico, el CO adquiere las propiedades tanto de un gas como de un líquido.

El Instituto de Energía Nuclear de China lleva más de una década cocinando esta tecnología. Lo que han hecho es aplicar el ciclo Brayton, usado normalmente en turbinas de gas y motores a reacción donde se comprime y calienta el gas, a este fluido supercrítico.

Según el Instituto de Mecánica de China, «dado que el dióxido de carbono supercrítico es más denso que el vapor», estos generadores pueden ser mucho más compactos. Esto significa que se pueden usar turbinas más pequeñas para generar la misma cantidad de energía, ideal para espacios donde no cabe una catedral de tuberías.

Un propulsor para el futuro

El camino de la CNNC para conseguir poner en marcha este generador ha sido largo. En 2019, el instituto logró una generación de energía estable a plena potencia en un laboratorio. La construcción de estas nuevas unidades comenzó en octubre de 2023.

China no es la única que está desarrollando este tipo de generadores de CO₂. En Estados Unidos, un sistema similar se está probando ya en Texas. El proyecto piloto se llama STEP (Supercritical Transformational Electric Power) y está liderado el Departamento de Energía de EEUU. La planta se declaró «mecánicamente completa» en 2023, su primera fase de pruebas se completó en septiembre de 2024, alcanzando la velocidad operativa completa a 500 grados Celsius y generando cuatro megavatios.

Sin embargo, la ventaja china radica en la conexión comercial a la red. Mientras el proyecto estadounidense apunta a alcanzar los 10 MW en su fase final operando a 715 grados Celsius, las unidades chinas de 15 MW ya están instaladas para uso industrial.

Lo interesante de la tecnología no es tanto que funcione en una acería de Guizhou, sino dónde puede funcionar mañana. Al ser sistemas compactos y potentes, la aplicación del generador en la energía nuclear es muy interesante, especialmente para los reactores de próxima generación, donde el espacio es un lujo y la eficiencia es vital.

 

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2025-11-25/china-motor-co2-energia-nuclear-electricidad_4254524/

1/12/2025