El Pentágono está desarrollando un sistema que recarga drones en pleno vuelo mediante energía de radiofrecuencia que les permitirá tener enjambres autónomos que nunca necesitan aterrizar

Enjambres de drones para guerras de desgaste gobernadas por IA. (Valkyrie Aerospace)
Por
Omar Kardoudi
13/06/2026
El Departamento de Guerra de EEUU trabaja en el desarrollo de un sistema de recarga por radiofrecuencia para drones que alimenta de energía a estos aparatos en pleno vuelo sin intervención humana. El objetivo es crear una nueva generación de enjambres de drones que se mantengan en el aire 24 horas al día, siete días a la semana.
El problema de los drones pequeños es que vuelan unos treinta minutos y después hay que aterrizarlos, quitarles la batería, cargarla y volvérsela a poner. Un proceso que lleva mucho tiempo y que los soldados tienen que repetir una y otra vez. Ahora, las empresas estadounidenses Reach Power y Gambit dicen tener una nueva tecnología que soluciona este problema. El Pentágono les acaba de conceder financiación para demostrar la tecnología mediante el Fondo de Mejora de Capacidades de Energía Operacional (OECIF, por sus siglas en inglés).
El proyecto se llama SWARM. «Los enjambres de drones son tan útiles como sus baterías. SWARM cambia la ecuación», asegura Chris Davlantes, fundador y CEO de Reach Power. «Cuando un dron puede recargarse a sí mismo en el aire sin intervención humana, todo el potencial de la autonomía y los enjambres queda liberado de los límites de las baterías».
Cómo funciona SWARM
La tecnología combina dos piezas que, por separado, ya existían. Reach Power ha desarrollado un sistema de transmisión inalámbrica de energía por radiofrecuencia (RF) que dirige un haz de energía a un punto concreto del espacio. El dron vuela hasta ese punto de paso (waypoint de recarga) y recibe la carga sin cables ni plataformas físicas. En esencia, es lo mismo que la carga inalámbrica del móvil, pero a distancia y en tres dimensiones.
La segunda pieza la pone Gambit, cuyo software de inteligencia artificial permite a cada dron del enjambre tomar decisiones en tiempo real. Con él pueden monitorizar su nivel de batería, evaluar los requisitos de la misión y calcular cuándo y a qué waypoint debe dirigirse para recargar. No hay un operador humano coordinando este ballet energético. La inteligencia vive en el propio sistema distribuido.

Representación artística del sistema de transmisión inalámbrica de energía. (Reach)
El resultado es un enjambre capaz de gestionar su propia energía de forma colectiva. Mientras unos drones patrullan o vigilan, otros se recargan, y el sistema garantiza presencia aérea permanente sin depender de tierra.
La apuesta del Pentágono
El OECIF es el principal programa de inversión en energía operacional del Departamento de Guerra estadounidense. Que haya seleccionado SWARM para financiación significa que la transmisión de energía por radiofrecuencia es una prioridad dentro de su necesidad de reducción de la demanda energética.
«La inversión del OECIF en la transmisión de energía inalámbrica está generando importantes dividendos estratégicos a medida que el campo de batalla evoluciona hacia operaciones autónomas», asegura Christopher DePuma, responsable de la cartera de Energía Operacional y Proyección de Poder del Departamento de Guerra de EEUU. «Al permitir que sensores remotos y drones mantengan una ISR persistente, esta tecnología desbloquea su verdadero potencial, eliminando la atadura de los cambios de batería y la recarga constante para proporcionar un ojo ininterrumpido sobre el objetivo».
SWARM está diseñado para misiones que requieren presencia continua en el aire, como la vigilancia e inteligencia, la defensa antidrones, la seguridad fronteriza o la defensa aérea y protección de tropas e infraestructuras. Todos ellos, escenarios donde un punto ciego en el momento menos oportuno puede tener consecuencias irreversibles.
2/08/2026

1 Comment
Manel
2 semanas agoPartiendo de la premisa de que todas las guerras son absurdas, esa tecnología la veo útil en la vigilancia de los bosques contra los incendios. Es clave la detección precoz de los mismos para actuar lo antes posible en su extinción.