
15/09/2026
azcomunication
¿Se puede cortar leña todos los días sin tocar un solo árbol nativo? En Misiones creen que sí, y llevan una década probándolo.
El Ministerio del Agro y la Producción de Misiones, a través de su Subsecretaría de Desarrollo Forestal —el área encargada de planificar y controlar la actividad forestal en la provincia—, relanzó el plan «Leña Renovable» tras once campañas de trabajo entre 2011 y 2021.
El balance acumulado es contundente: más de 33 millones de plantines entregados y cerca de 30.800 hectáreas de bosque implantado, con la participación de más de 15.500 productores en toda la provincia.
La lógica del programa, enmarcada en la Ley provincial XVI – Nº 106 de Recursos Dendroenergéticos Renovables, es simple: si la leña y el carbón que se consumen a diario salen de plantaciones hechas para ese fin, el bosque nativo deja de ser la fuente de ese consumo y puede conservarse en pie.
Es un ejemplo de cómo la planificación pública puede convertir una necesidad productiva —tener combustible para cocinar o calefaccionar— en una alternativa de ingresos genuina para familias rurales, sin resignar bosque nativo en el camino.
Toda una lección de que cuidar el monte también se puede sembrar.
https://econoticias.com.ar/plantar-para-no-desmontar-%f0%9f%8c%b1/
19/09/2026

1 Comment
Rubén Torres
2 semanas agoDe nuevo estamos ante personas que ignoran que existe este blog. De conocerlo y haber leído mis artículos sobre energía, sabrían que hace muchos años que no se necesita la leña para nada. Se sabe cómo generar tanta energía eléctrica como se precise en cualquier lugar 24/7.
Que los árboles muertos sirven para que una multitud de especies se alimenten de ellos, que utilicen sus agujeros como nido o refugio. Por todo ello, hay que dejarlos en paz.
La última frase es de traca. Para nada, el cultivo de árboles es incompatible con el cuidado de los bosques. Pues la silvicultura planta árboles en filas rectas y despejan las hierbas en su base, por lo que los animales no pueden esconderse de los depredadores. Por no hablar de la cantidad de nidos de aves que se destruyen al talarlos.