Denuncia la tala de 600 árboles por las obras de la línea 3 del metro
9/07/2024

- En el tramo de las obras del metro que va de Pino Montano a Macarena se eliminaron 600 árboles.
- La tala se produjo en árboles en su mayoría totalmente sanos, adultos y de buen porte.
- Exigimos un compromiso para la conservación, cuidado y expansión del arbolado urbano frente a intereses económicos, electoralistas y mediáticos.
Según el Proyecto constructivo de la línea 3 del metro de Sevilla – Tramo Norte, desde la barriada de Pino Montano a la Macarena- se eliminaron 600 árboles. Esta parte de la construcción del metro se divide en tres subtramos. En el subtramo I, Pino Montano-Los Mares, se apean unos 335 árboles, la mayoría Aligustres, y en menor cantidad Falsas Acacias, Árbol de las orquídeas y Catalpa. En el subtramo II, Los Mares-San Lázaro, se eliminaron 216 árboles, en su mayoría Brachichiton. Y por último, en el subtramo III, que va desde San Lázaro a Macarena, se talaron 49 árboles, algunos de ellos muy significativos como los Ombús o Bella Sombra. Además, se propone el trasplante de los 5 Ombús y Bella Sombras que están enfrente de la puerta del Parlamento de Andalucía. Ya se sabe que en árboles adultos y con este porte, el trasplante está garantizado al fracaso.
Los árboles aportan reducción de la temperatura ambiental, captación de CO2 y disminución de los niveles de contaminación atmosférica. Funciones trascendentales en una ciudad como Sevilla, donde los niveles de contaminación son altos y se esperan un aumento de las ya elevadas temperaturas estivales en los próximos años por culpa del cambio climático.
Desde Ecologistas en Acción no vemos coherente esta actuación en el proyecto constructivo de la línea 3 del metro de Sevilla. Los objetivos que se proponen desde el estudio ambiental y mitigación y adaptación al cambio climático, tanto del propio proyecto como del Ayuntamiento, plasmados en su Plan de Adaptación al Cambio Climático y en el Plan de Acción para el Clima y la Sostenibilidad de Sevilla (PACES), son reducir los efectos del cambio climático y de la contaminación, y como eje general de estos planes está la protección del arbolado urbano. La única explicación que vemos ante esta actuación, es no querer molestar al tráfico rodado. Es más lógico el cierre del tráfico de una vía de circulación mientras que dure la obra, y no eliminar los árboles.
En un contexto de crisis ecológica cada vez más grave, la preservación del arbolado urbano es vital para garantizar el futuro de ciudades y pueblos. Se necesita un compromiso claro por parte de todas las administraciones públicas para proteger cada rincón de naturaleza que le queda a nuestras ciudades. Mientras tanto, la sociedad civil seguirá despierta, ofreciendo resistencia y reclamando sus derechos.
Desde Ecologistas en Acción seguiremos vigilantes y exigiremos la plantación de nuevos ejemplares de árboles para evitar los efectos del cambio climático y reducción de la contaminación, pero recordando que no es suficiente, ya que los servicios ambientales de árboles maduros de gran porte, como los talados, costará años que los nuevos ejemplares plantados puedan recuperar.
18/06/2026

1 Comment
Rubén Torres
1 semana agoHay que ser tarugo para escribir sobre temas que no se dominan.
Aquí se demuestra lo ignorante que es el autor de este artículo. Pue dice” Los árboles aportan reducción de la temperatura ambiental, captación de CO2 y disminución de los niveles de contaminación atmosférica”. Como no se ha leído mis artículos sobre el CO2, pues ignora que se precisa aumentar el porcentaje en vez de alegrarse por su disminución, ignora que los árboles sujetan la tierra impidiendo derrumbes de tierra, alojan a una infinidad de fauna, proporcionan sombra, alegra el paisaje entre otras virtudes.
Mis compañeros han cometido el error de no leer mis artículos, de haberlo hecho sabrían que existen los árboles artificiales que descontaminan el aire de forma más efectiva que los naturales y que no hay que esperar varias décadas para que alcancen un buen porte. Tampoco llenan de hojas secas las aceras que después se deben recoger ni sufren de plagas. Con esto no digo que no se deban plantar nuevos árboles naturales, sino, que deben coexistir ambos.