Historia del socialismo

Karl Marx le dio al socialismo una teoría unificadora basada en el materialismo histórico.

 

El socialismo nació en el seno de la sociedad industrial del siglo XIX, aunque su filosofía posee algunos antecedentes. Se pueden rastrear ideas que hoy serían llamadas socialistas o comunistas en textos tan antiguos como los escritos sobre la República de Platón (c. 427-347 a. C.) y en las prácticas comunitarias de los primeros cristianos.

Origen del término socialista

El uso del término “socialista” con el sentido contemporáneo data de alrededor de 1830. Se usó para describir los movimientos y filosofías políticas más radicales nacidos en Europa poco después de la Revolución francesa, que responsabilizaban al capitalismo por los malestares sociales de la época. En especial, se llamó así a los seguidores del galés Robert Owen y a los franceses Henri de Saint-Simon y Charles Fourier.

Estos movimientos proponían alternativas a la organización social del capitalismo industrial, y fueron agrupados bajo el término “socialistas” por el filósofo y periodista Pierre Leroux en su artículo Sobre el individualismo y el socialismo, publicado en Revue encyclopédique en 1833.

Socialismo clásico

El socialismo clásico fue en gran medida heredero de la Ilustración, que abogaba por el uso de la razón en la comprensión y el mejoramiento de la sociedad. Sus dos cunas fueron Francia e Inglaterra. Aunque en su etapa inicial careció de un cuerpo unificado de ideas, contó con importantes pensadores y militantes que allanaron el camino para el nacimiento de ideologías como el anarquismo, el marxismo y la socialdemocracia.

Marx y Engels: el comunismo científico

Fueron Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895) quienes dieron al socialismo una teoría unificadora. El socialismo marxista, al que llamaron “comunismo científico”, revolucionó el modo de comprender la sociedad y la historia desde un punto de vista materialista, y ganó popularidad dentro de numerosos partidos y organizaciones obreras de Europa y otros continentes. Uno de sus principios teóricos era que el cambio social dependía de las condiciones materiales y económicas de existencia y que la lucha de clases era el motor de la historia, por lo que planteaba que los obreros debían organizarse para conquistar el poder político.

Revolución rusa y primer Estado socialista

El socialismo marxista alcanzó su apogeo político a inicios del siglo XX, con la Revolución rusa de 1917 que llevó al derrocamiento del zar de Rusia y al ascenso político de los bolcheviques liderados por Vladimir Ilich Lenin (1870-1924). Así se fundó el primer país socialista (de ideología marxista-leninista) de la historia, la Rusia soviética, que después se convirtió en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

División interna y reacción internacional

Los acontecimientos de Rusia provocaron una reacción anticomunista internacional que, entre otras cosas, alentó el nacimiento del fascismo. También motivó una ruptura dentro del socialismo entre quienes defendían la estrategia revolucionaria y el modelo autoritario del régimen bolchevique (llamados mayormente comunistas) y quienes favorecían una tendencia reformista o democrática (mayormente identificados con la socialdemocracia y llamados socialistas).

Guerra fría y expansión del socialismo

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el mundo quedó dividido en dos bloques de países enfrentados en lo que se llamó la Guerra Fría: el bloque capitalista, liderado por Estados Unidos y las potencias occidentales, y el bloque comunista o socialista, liderado por la Unión Soviética. Por su parte, tras la Revolución Comunista china de 1949, la República Popular China se sumó a la lista de países comunistas al instaurar su propia versión del socialismo, llamada maoísmo debido al nombre de su líder, Mao Zedong.

Eventos semejantes ocurrieron en otras naciones del mundo, como Vietnam (tras la Revolución de Agosto de 1945, encabezada por el dirigente comunista y nacionalista Ho Chi Minh), Corea del Norte (que se consolidó como un régimen comunista tras la guerra de Corea de 1950 a 1953), Cuba (que adoptó oficialmente el comunismo en 1961, poco después de la Revolución cubana de 1959), Camboya (tras el triunfo de los Jemeres Rojos en la guerra civil camboyana en 1975, derrocados en 1979), entre otros.

Estos regímenes comunistas surgieron en general de la violencia y constituyeron regímenes dictatoriales que en ocasiones cometieron genocidios en nombre del “hombre nuevo”.

Socialismo democrático en Occidente

Sin embargo, también hubo partidos socialistas y socialdemócratas que mantuvieron en general una participación política democrática. Incluso formaron gobiernos que combinaron el reconocimiento de la economía de mercado con la implementación de medidas estatales de bienestar social, como fue el caso en diversos países de Europa, especialmente los países nórdicos.

Crisis del socialismo en el siglo XX

Hacia el término del siglo XX, y sobre todo tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y la disolución de la Unión Soviética en 1991, la mayoría de los países socialistas o comunistas se sumergieron en la crisis y se vieron obligados a adoptar en mayor o menor medida una economía de mercado.

La última década del siglo XX fue considerada por muchos analistas como el momento de la muerte del socialismo y el triunfo mundial del capitalismo y la democracia liberal, lo que recibió el nombre de “el fin de la historia”, en palabras del pensador estadounidense Francis Fukuyama.

El socialismo del siglo XXI

Aun así, un nuevo experimento político tomó el nombre de “socialismo del siglo XXI”, un término del economista alemán Heinz Dieterich Steffan. Este término comenzó a ganar renombre mundial debido a su evocación en el V Foro Social Mundial por parte del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías (1954-2013), quien lo usó para caracterizar a la llamada Revolución bolivariana que encabezó desde 1999.

Ejemplos de países socialistas

En la actualidad, son pocos los países que se proclaman a sí mismos “socialistas”. La lista incluye a los siguientes:

  • República Popular China
  • República Popular Democrática de Corea (también conocida como Corea del Norte)
  • República de Cuba
  • República Democrática Popular Lao
  • República Socialista de Vietnam
  • República Bolivariana de Venezuela

Relación entre socialismo y comunismo

En la actualidad, no existe una diferencia clara y universal entre los términos “socialismo” o “socialista” y “comunismo” o “comunista”. Sin embargo, en general se asocia el término comunismo a las vertientes más radicales o extremistas, mientras que el término socialismo se reserva para formas más moderadas o combinadas con principios democráticos.

Históricamente, el término “socialismo” se popularizó en su sentido moderno en la década de 1830 para caracterizar a los seguidores de Robert Owen y otros socialistas utópicos. Por su parte, el término “comunismo” fue de uso corriente desde la década de 1840 para identificar a los neobabuvistas (seguidores del legado de François Babeuf), como Jean-Jacques Pillot, y a los icarianos o cabetistas (seguidores de Étienne Cabet).

Aunque inicialmente ambos términos se usaban como sinónimos, en algunos casos los “comunistas” y “socialistas” comenzaron a distinguirse entre sí, principalmente por su grado de radicalismo y su compromiso con las ideas de la lucha de clases. Por esta razón, si bien Marx y Engels solían usar los términos “socialismo” y “comunismo” como sinónimos, eligieron el término “comunismo” para nombrar a la asociación que fundaron en 1847, la Liga de los Comunistas, y para titular su Manifiesto del Partido Comunista (1848).

Sin embargo, tanto Engels como Marx consideraban que socialistas y comunistas tenían un objetivo común: alcanzar la sociedad sin clases sociales. En ese sentido, algunos autores marxistas posteriores interpretaron que el socialismo era un primer estadio en la transición desde el capitalismo y la democracia burguesa hacia la consecución definitiva del comunismo.

Desde el triunfo de la Revolución bolchevique en Rusia en 1917, el término “comunismo” quedó muy vinculado a la construcción de regímenes de partido único mediante procesos revolucionarios inspirados por el dogma marxista. El término socialismo, por otro lado, quedó en gran medida reservado a expresiones políticas más moderadas, como la socialdemocracia, o a movimientos horizontalistas o asamblearios (como el socialismo libertario o el anarquismo socialista).

Diferencia entre socialismo y capitalismo

Desde mediados del siglo XIX, el socialismo y el capitalismo (o el liberalismo, que defiende intelectualmente los fundamentos de la sociedad capitalista) se consideran doctrinas enfrentadas en sus tesis filosóficas centrales.

  • Socialismo. Aboga por la propiedad pública, cooperativa o social de los medios de producción, y por una economía dirigida o intervenida desde el Estado (excepto en sus variantes libertarias, que proponen el control horizontal o asambleario).
  • Capitalismo. Defiende la propiedad privada, el libre mercadoy la iniciativa individual o empresarial, con el énfasis puesto en la competencia económica.

Sin embargo, desde finales del siglo XX, y especialmente tras la caída de la Unión Soviética en 1991, el capitalismo se consolidó como el modelo económico mundial, en el contexto de la llamada globalización, y tan solo unas pocas naciones subsisten con modelos socialistas.

En general, estos países socialistas o comunistas se vieron obligados a incorporar medidas liberalizadoras. Entre ellos se encuentra la República Popular China, que desde finales de la década de 1970 se abrió a una economía de mercado y actualmente es una de las potencias económicas del mundo, y Corea del Norte, Cuba, Vietnam y Laos.

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23/06/2026